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Impacto de las políticas fiscales sobre los cigarrillos electrónicos

Kit JNR Fox Pod

Impacto de las políticas fiscales sobre los cigarrillos electrónicos en los mercados mundiales y en la dinámica del sector

Presión fiscal y reestructuración del mercado en las principales economías

Estados Unidos: Tributación estratificada y costes de cumplimiento normativo

Estados Unidos impone una estructura fiscal dual a los cigarrillos electrónicos, que combina impuestos especiales federales con gravámenes estatales. En 2025, 33 estados aplicaban impuestos específicos a los cigarrillos electrónicos, con tipos que oscilaban entre 15% y 95% de los precios al por mayor. Por ejemplo, el impuesto al por mayor de 95% de Minnesota ha llevado a una disminución de 60% en el número de pequeños minoristas desde 2022, mientras que el impuesto combinado de 52,92% al por mayor y 12,5% al por menor de California ha empujado los precios medios del sistema de vapeo por encima de 25.FederalenforcementofthePMTA(Pre-MarketTobaccoApplication)procesofurtherescalatescosts,withcomplianceexpensesexceedeng1 millón de euros por producto para los fabricantes. Esta doble carga regulatoria-fiscal ha acelerado la consolidación de la industria, reduciendo el número de productores autorizados en 40% desde 2023.

Unión Europea: Esfuerzos de armonización y retos transfronterizos

Las modificaciones de 2024 de la Directiva sobre productos del tabaco (TPD) de la UE introdujeron impuestos especiales mínimos de 0,10 € por mililitro de e-líquido, con Estados miembros como Irlanda imponiendo impuestos nacionales adicionales. El impuesto irlandés de 2025 sobre el e-líquido, de 0,50 euros por mililitro, ha aumentado los precios al por menor de las botellas de 10 ml de 5 a 10 euros, lo que ha provocado un descenso del 35% en el volumen de ventas legales. Al mismo tiempo, las subidas escalonadas de impuestos en Polonia -de 0,20 a 0,40 euros por mililitro para 2027- han creado oportunidades de arbitraje, con un aumento de las importaciones del mercado gris procedentes de Ucrania de 200% en el primer trimestre de 2025. El impulso de la UE a la armonización fiscal se enfrenta a la resistencia de jurisdicciones de baja tributación como Hungría, que mantiene un tipo de 0,05 euros por mililitro para proteger su sector de fabricación de cigarrillos electrónicos de 200 millones de euros.

Cambios en el comportamiento de los consumidores e implicaciones para la salud pública

Sensibilidad de los precios y elasticidad de la demanda

Los datos empíricos del Reino Unido revelan una elasticidad de precios de -0,8 para los cigarrillos electrónicos desechables, con un aumento de precios inducido por impuestos de 10% que reduce el consumo en 8%. En cambio, los dispositivos recargables muestran una elasticidad de -0,5 debido a la mayor fidelidad de los usuarios. Esta disparidad ha llevado a la polarización del mercado: la cuota de los desechables en las ventas totales cayó de 65% en 2023 a 48% en 2025, mientras que los sistemas de cápsulas rellenables crecieron de 25% a 37%. Los investigadores en salud pública advierten de que las subidas de precios impulsadas por los impuestos pueden empujar a 15-20% de antiguos fumadores a volver a los cigarrillos de combustible, socavando los objetivos de reducción de daños.

Acceso de los jóvenes y proliferación del comercio ilícito

Las estrictas leyes de verificación de edad y las prohibiciones de sabores en Estados Unidos y la UE han coincidido con un aumento de los productos falsificados. INTERPOL informa de que 22% de los cigarrillos electrónicos incautados en todo el mundo en 2024 eran falsos, y las falsificaciones de origen chino representaron 68% de estos casos. Los elevados impuestos agravan el problema: en California, donde los sistemas legales de vapeo cuestan 25,illicitalternativessellfo8-$10, sin verificación de edad ni controles de calidad. Los CDC estiman que las diferencias de precios inducidas por los impuestos podrían duplicar la cuota de mercado del comercio ilícito hasta 30% en 2026, lo que revertiría años de progreso en la reducción de las tasas de vapeo entre los jóvenes.

Estrategias de adaptación de la industria y panorama competitivo

Optimización y localización de la cadena de suministro

Para mitigar las cargas fiscales, los fabricantes están reestructurando sus operaciones. Grandes productores chinos como Smoore International han trasladado 40% de la producción de dispositivos desechables a Indonesia y Malasia, donde los costes laborales son 30% más bajos y no existen impuestos especiales. Al mismo tiempo, las marcas europeas están invirtiendo en líneas de montaje automatizadas de cápsulas rellenables, reduciendo los costes de producción en 25%. Esta tendencia a la localización ha perturbado los flujos comerciales mundiales: Las exportaciones chinas de cigarrillos electrónicos a la UE cayeron 18% en 2024, mientras que los envíos dentro de la ASEAN aumentaron 35%.

Innovación de productos y arbitraje regulador

Las empresas están desarrollando productos fiscalmente eficientes para sortear la fragmentación de las políticas. Por ejemplo, los e-líquidos "sin nicotina", que quedan fuera del ámbito fiscal en 12 estados de EE.UU., crecieron un 200% en 2024. En la UE, los fabricantes aprovechan las lagunas de la definición de "productos del tabaco" de la Directiva sobre productos del tabaco para comercializar dispositivos de nicotina sintética como "alternativas sin tabaco", con lo que evitan los impuestos de 0,10 euros por mililitro en Alemania y Francia. Estas estrategias, sin embargo, se enfrentan a riesgos legales: la FDA multó a tres marcas estadounidenses con $5 millones en 2025 por etiquetar erróneamente productos sin nicotina.

Oportunidades para los mercados emergentes y riesgos geopolíticos

África y el Sudeste Asiático: Potencial sin explotar en medio de lagunas normativas

Con solo 3% de penetración de cigarrillos electrónicos, África representa una oportunidad de crecimiento de $2 mil millones para 2030. Nigeria y Kenia, que no imponen impuestos especiales, han visto aumentar las importaciones en 150% anuales desde 2023. Del mismo modo, el mosaico de normativas del sudeste asiático -la prohibición total de Tailandia contrasta con el impuesto sobre las ventas de 10% de Malasia- ha creado un mercado de dos niveles. Las empresas legítimas de países que cumplen la normativa, como Singapur, tienen dificultades para competir con las importaciones del mercado gris, que rebajan los precios en 40%.

Guerras comerciales y vulnerabilidad de la cadena de suministro

El conflicto comercial entre Estados Unidos y China ha aumentado los aranceles de los cigarrillos electrónicos de 10% a 35% desde 2023, obligando a los importadores estadounidenses a absorber aumentos de costes de 12-15% o repercutirlos a los consumidores. En respuesta, 18% de los minoristas estadounidenses cambiaron a productos de origen mexicano, aunque persisten los problemas de calidad. Mientras tanto, el Mecanismo de Ajuste de las Emisiones de Carbono en la Frontera (CBAM) de la UE añade 0,03 euros por aparato a las importaciones de productores de altas emisiones como China, incentivando el traslado a centros de fabricación más ecológicos en Turquía y el norte de África.

Consideraciones políticas a largo plazo para un crecimiento sostenible

Equilibrio entre ingresos fiscales y reducción de daños

Los gobiernos se enfrentan a un dilema político: maximizar los ingresos fiscales y evitar al mismo tiempo consecuencias sanitarias no deseadas. El sistema fiscal escalonado de Nueva Zelanda, que impone tipos más bajos a los productos bajos en nicotina, aumentó las ventas legales en 22% en 2024 sin impulsar el consumo entre los jóvenes. Por el contrario, el impuesto fijo de 0,30 euros por mililitro de Francia redujo el vapeo entre los adultos en 15% sin afectar al comercio ilícito.

Coordinación y normalización internacionales

El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT) carece de directrices fiscales vinculantes sobre los cigarrillos electrónicos, lo que permite el arbitraje regulador. La propuesta de un impuesto mínimo mundial sobre el e-líquido (GMELT) de 0,05 euros por mililitro, apoyada por 45 países, podría reducir la compra transfronteriza de impuestos, pero se enfrenta a la oposición de los países de renta baja que dependen de los puestos de trabajo en la fabricación de cigarrillos electrónicos. Hasta que surjan normas mundiales, la fragmentación de las políticas seguirá determinando la evolución del sector, favoreciendo a las multinacionales más ágiles en detrimento de los operadores más pequeños.